Todo lo que debes saber. Sobre la vía biliar en el sistema digestivo.

El tracto biliar es un componente esencial del aparato digestivo, todo lo que debes saber a cerca del papel vital que desempeña en la descomposición y absorción de los nutrimentos de los alimentos que ingerimos. La vía biliar compuesto por el hígado, la vesícula biliar y los conductos biliares, este sistema trabaja conjuntamente para producir y transportar la bilis desde el hígado a la vesícula, un fluido digestivo que ayuda a digerir las grasas.

Comprender la anatomía y las funciones del tracto biliar es crucial para identificar y tratar afecciones comunes como los cálculos biliares, la obstrucción de los conductos biliares y las enfermedades hepáticas y de las vías biliares.

En este artículo «escrito por personas, para personas» trataremos todo lo que necesitas saber sobre el tracto biliar del aparato digestivo, desde su anatomía y funciones hasta sus complicaciones y tratamientos habituales.

Todo lo que debes saber de la anatomía de la vesícula biliar

La vesícula biliar es un órgano esencial del tracto biliar, que desempeña un papel crucial en la digestión. Este pequeño órgano en forma de saco o de pera está situado en la parte derecha del abdomen, justo pegado debajo del hígado.

Sus tres partes –el fondo, el cuerpo y el cuello (infundíbulo)– forman la base de la anatomía de la vesícula biliar. Conocerla es vital para diagnosticar y tratar los trastornos del tracto biliar.

La principal función de la vesícula biliar es almacenar, concentrar y liberar bilis, un líquido digestivo verdoso amarillento elaborado por el hígado. Descompone las grasas en partículas diminutas, que el organismo absorbe de la alimentación.

El sistema biliar se divide en dos secciones: los conductos biliares intrahepáticos del hígado y el conducto biliar común que conecta la viscera biliar, el hígado y el intestino delgado. Un conocimiento preciso de la anatomía de la vesícula biliar es esencial para un flujo biliar adecuado.

Todo Lo Que Debes Saber. Sobre La Vía Biliar En El Sistema Digestivo.
Definición de conducto biliar – @Diccionario de cáncer del NCI – NCI

Varias enfermedades pueden afectar a la anatomía y función de la vesícula biliar. Los cálculos biliares, una afección frecuente, se producen cuando el colesterol o la bilirrubina cristalizan la bilis en el órgano, obstruyendo los conductos biliares. Estos cálculos pueden variar de tamaño, desde minúsculos granos de arena a grandes pelotas de golf.

Los cálculos biliares no tratados pueden provocar dolor intenso, inflamación e infección; por tanto, es necesario comprender la anatomía de la vesícula biliar para que el diagnóstico y el tratamiento tengan éxito.

Comprender la anatomía de la vesícula biliar es esencial para su funcionamiento saludable y para todo el sistema biliar. La viscera biliar es integral para la digestión de las grasas y sus tres secciones -fundo, cuerpo y cuello- son esenciales. También es propensa a numerosas enfermedades, como el barro biliar, los litos biliares, y comprender su anatomía es clave para diagnosticar y tratar los trastornos del tracto biliar.

Funciones del sistema biliar

El tractobiliar desempeña un papel crucial en la digestión al regular la liberación de bilis. La bilis es un líquido digestivo verdoso amarillento que desempeña un papel fundamental en la descomposición de las grasas en el intestino delgado. Este sistema garantiza que la bilis fabricada en el hígado se almacene, concentre en la vesícula biliar y se libere en el intestino delgado en el momento oportuno. Este proceso ayuda a optimizar la digestión y la absorción de los nutrimentos de los alimentos.

Además, el sistema biliar se encarga de drenar los subproductos del hígado al duodeno. La bilis producida en el hígado contiene sustancias tóxicas que deben ser expulsadas del organismo. El tracto biliar se encarga de que estas tóxinas sean transportadas desde el hígado hasta el intestino delgado, donde son desechadas mediante los movimientos intestinales. Sin este sistema, las sustancias nocivas se acumularían en el hígado, provocando graves problemas de salud en general.

Localización de la vesícula biliar y composición de la bilis

La vesícula biliar, un órgano diminuto escondido debajo de la glándula hepática, en la parte alta derecha del abdomen, desempeña un papel fundamental para lograr una digestión correcta. Este órgano almacena, concentra y libera bilis, un líquido digestivo creado por el hígado que ayuda a descomponer la grasa  de la alimentación en el intestino delgado.

Todo Lo Que Debes Saber. Sobre La Vía Biliar En El Sistema Digestivo. (Via Biliar)

Este brebaje se compone de agua, sales biliares, colesterol y otros materiales de desecho y tóxicos, como la bilirrubina. Dependiendo de factores como la dieta y el estado general de salud, la consistencia de la bilis consigue variar de liviana a pesada. Por ejemplo, la abundancia de grasa en la dieta puede provocar un aumento del colesterol en la bilis, lo que puede dar lugar a la formación de cálculos biliares de colesterol.

La ubicación y estructura de la vesícula biliar le permiten almacenar, concentrar y liberar bilis con gran eficacia en el intestino delgado, a nivel de la segunda porción del duodeno. Consta de tres partes principales: el fondo, el cuerpo y el cuello o infundíbulo. El fondo es la zona saliente y abultada que se une al hígado, mientras que el cuerpo constituye la parte principal de la viscera biliar. El cuello, o infundíbulo, es la sección más estrecha que conecta con el conducto cístico.

Esto, a su vez, permite que la bilis pase a través del conducto cístico y entra en el conducto biliar común o denominado colédoco, y esté va ser el que desemboca en el intestino delgado. Es esencial comprender la ubicación de la vesícula biliar y la composición de la bilis para mantener un sistema digestivo sano.

Los cálculos biliares y sus síntomas

Los cálculos biliares son depósitos calcificados que pueden acumularse en la vesícula biliar, estan compuestos de colesterol, sales biliares y calcio. Estos cálculos, parecidos a guijarros, pueden causar una amplia gama de síntomas, como molestias abdominales, fiebre, náuseas y vómitos, y algunos no presentan ningún síntoma, son los denominados casos atípicos

Sin embargo, al no ser tratados, pueden ser muy peligrosos y provocar inflamación de la vesícula biliar, o provocar una pancreatitis grave e incluso la muerte. Por tanto, es importante buscar asistencia médica de inmediato si experimentas alguno de los signos de los cálculos biliares.

Uno de los signos más típicos de los cálculos biliares es el dolor abdominal, que puede ser de naturaleza intermitente o persistente. Este dolor suele localizarse en la parte superior derecha del abdomen y puede incluso extenderse a la espalda o al omóplato del mismo lado.

Otros indicios son distensión abdominal, dispepsia y sensación de plenitud tras las comidas. En algunos casos, también puede haber ictericia, en la que la piel y el blanco (escleras) de los ojos se vuelven amarillentos. Si aparece alguno de estos síntomas, es esencial buscar atención médica rápidamente en la urbe, ya sea en el sistema sanitario público o privado para evitar complicaciones mayores.

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División del sistema biliar

El sistema biliar es una complicada interconexión de conductos y órganos que desempeñan un papel vital en la digestión. Este sistema de órganos se divide en dos partes: los conductos biliares intrahepáticos y el conducto biliar compartido extrahepático.

Los conductos biliares intrahepáticos están situados dentro del hígado, y el conducto biliar común o colédoco une el hígado y la vesícula biliar con el duodeno, la primera sección del intestino delgado, considerados los conductos extrahepáticos. Esta separación es esencial para el transporte eficaz de la bilis, indispensable para la digestión.

Los conductos biliares intrahepáticos son una cadena de pequeños tubos que recogen la bilis de las células hepáticas. Estos conductos se combinan para formar tubos más grandes, que luego desembocan en el conducto biliar común.

El conducto biliar común transporta la bilis a la vesícula y por estimulo de las grasas se drena al duodeno, donde ayuda a digerir las grasas. Esta disposición del sistema biliar permite un control preciso del flujo biliar y garantiza que la bilis se envía al punto adecuado del sistema digestivo.

Otro aspecto significativo de la división del sistema biliar es la existencia del esfínter de Oddi. Está válvula muscular está situada en el punto donde el conducto biliar común se une al duodeno, y regula el flujo de bilis hacia el intestino delgado. Este esfínter es una parte necesaria del sistema digestivo, ya que interrumpe el flujo retrógrado de materiales de desecho desde el intestino delgado hacia el sistema biliar.

Los problemas con la división del sistema biliar pueden dar lugar a diversos trastornos digestivos. Por ejemplo, una obstrucción del conducto biliar común puede hacer que la bilis retroceda hasta el hígado, provocando inflamación y complicaciones potencialmente graves.

Del mismo modo, el mal funcionamiento del esfínter de Oddi puede causar un flujo anormal de bilis y contribuir a la formación de cálculos biliares. En consecuencia, comprender la división del sistema biliar es esencial para diagnosticar y tratar estas afecciones.

Complicaciones de la acumulación de bilis

Las complicaciones por la acumulación de bilis pueden provocar una serie de síntomas angustiosos, que van desde picores e ictericia hasta fiebre y fatiga. Además, pueden producirse náuseas y vómitos, y las infecciones en el hígado podrían ser graves. Por tanto, es esencial obtener ayuda médica local si aparece alguno de estos síntomas, ya que pueden apuntar a una afección más grave por ruptura de la vesícula, lo denominado peritonitis o infección de la cavidad abdominal.

  • Los cálculos biliares son una consecuencia común de la acumulación de bilis pesada; se forman en la vesícula biliar como grumos sólidos, de tamaño variable, desde granos diminutos a grandes bolas. Si obstruyen los conductos biliares, pueden producirse inflamaciones e infecciones. En algunos casos, la única solución puede ser la cirugía para extirpar los cálculos biliares y aliviar los síntomas.
  • La colecistitis es otra consecuencia de la acumulación de bilis, que provoca dolor en la parte superior derecha del abdomen, así como fiebre, náuseas y vómitos. Al no ser controla, puede incluso provocar la rotura de la vesícula biliar, una emergencia médica. El tratamiento puede consistir en antibióticos o, en algunos casos, en la extirpación de la vesícula biliar combinada con limpieza de la cavidad abdominal.
  • La acumulación de bilis también puede desencadenar enfermedades hepáticas como la cirrosis o la hepatitis, que provocan la colangitis biliar primaria que es la cicatrización del tejido hepático y una serie de síntomas. Si se descuidan, estas afecciones pueden poner en peligro la vida, por lo que es esencial obtener ayuda médica local inmediata si se experimenta cualquier signo de acumulación de bilis o dolencia hepática.

Tratamiento de la obstrucción de las vías biliares

La obstrucción de las vías biliares puede producir una serie de síntomas, como molestias en la parte superior derecha del abdomen, fiebre e ictericia. Si experimentas alguno de estos signos, es imprescindible que busques ayuda médica en la localidad de inmediato.

El tratamiento de la obstrucción de las vías biliares depende de la gravedad y puede ir desde líquidos intravenosos y analgésicos para los casos leves hasta cirugía denominada colecistectomía para circunstancias más graves. Tu profesional sanitario podrá determinar el mejor curso de acción para tu situación individual.

Todo Lo Que Debes Saber. Sobre La Vía Biliar En El Sistema Digestivo. (Via Biliar)

En algunos casos, puede utilizarse la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) para eliminar la obstrucción. Esto implica utilizar un tubo diminuto con una mini cámara que se pasa por la boca hasta el intestino delgado para eliminar la obstrucción. Los casos más graves pueden requerir una intervención quirúrgica, como la extirpación de la vesícula biliar o de los conductos biliares.

El tiempo de recuperación puede variar, pero la mayoría de los pacientes pueden reanudar sus actividades normales en 3 a 4 semanas. Es esencial seguir los consejos del médico y su equipo quirúrgico sobre los cuidados postoperatorios para garantizar una recuperación satisfactoria.

Conclusión

Todo lo que debes saber para tu desarrollo personal para comprender el sistema biliar y sus componentes es crucial para mantener una actitud proactiva y lograr una buena salud digestiva. Desde la anatomía de la vesícula biliar hasta las funciones complejas del sistema biliar, hemos cubierto todo lo que necesitas saber sobre este importante aspecto del proceso digestivo.

Aunque complicaciones como la acumulación de barro biliar con la consecuencia de formar los cálculos biliares consiguen causar molestias y problemas de salud, existen tratamientos para aliviar estas afecciones. Cuidando tu salud digestiva y buscando atención médica inmediata y oportuna cuando sea necesario, puedes asegurarte de que tu tracto biliar funciona correctamente y contribuye a tu bienestar general.

Dr Jorge Delgado Cirujano. Salud Digestiva.

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