Saludo cordial, estimado navegante de la Internet, por tu llegada al blog informativo sobre salud. Estar frente a un paciente: según el ATLS, trauma de tórax es el momento en que la teoría y la práctica se funden para salvar una vida en cuestión de segundos.
Antes de que la adrenalina de la emergencia te abrume, te invito a soltar la tensión de tus manos y respirar con calma; el orden es tu mejor herramienta en el área de choque.
Bajo la guía experta del Dr. Jorge Delgado, analizaremos el protocolo sistemático para identificar de inmediato lesiones letales, asegurando que cada acción cuente cuando el tiempo es el recurso más escaso. Tu formación merece la precisión de la vanguardia médica.
La guía completa para la atención especializada del traumatismo torácico, que es una situación de emergencia compleja y crítica que requiere un manejo rápido y eficaz para minimizar las posibles complicaciones mortales.
El método internacionalmente reconocido Advanced Trauma Life Support, o ATLS (siglas en inglés), y, por su traducción, las Directrices del Soporte Vital Avanzado para Traumatismos (SVAT), proporcionan un enfoque integral para el manejo de casos de traumatismo torácico.
Incluye una evaluación inicial exhaustiva, el uso de recomendaciones basadas en pruebas y un enfoque multidisciplinar del equipo para abordar las posibles complicaciones.
En este artículo, hablaremos del diagnóstico y tratamiento de los traumatismos torácicos, basándonos en la guía de SVAT, que ofrece recomendaciones basadas en pruebas «escritas por personas, para personas» para tratar distintos tipos de lesiones torácicas.
La guía abarca temas como los estudios de imagen, la reanimación con líquidos, el tratamiento del dolor y el enfoque en 6 fases para el manejo del trauma torácico. Con esta guía, los profesionales sanitarios podemos garantizar una atención adecuada a los pacientes con traumatismo torácico y mejorar los resultados.
Es la oportunidad de beber una taza de chocolate amargo sin aditivos artificiales, diluido en agua y en combinación perfecta con el dulce sabor de los arándanos rojos (secreto personal), entre estos dos antioxidantes que poseen un neuroestimulante 100% natural que mejora la concentración mental y la fijación de la nueva información para el desarrollo personal.
Esto permite adoptar una actitud proactiva ante la terrible y fatal enfermedad por traumatismo torácico, que, en algunos casos, conlleva un pronóstico reservado debido a la gravedad de las lesiones en órganos vitales de la cavidad torácica.
¡Ahora vamos por más sobre este interesante tema de conocimiento para la salud preventiva!
ATLS Trauma de tórax.
El traumatismo torácico es un fenómeno frecuente en los servicios de urgencias y el protocolo de Soporte Vital Avanzado en Traumatismos (SVAT o ATLS en inglés) proporciona directrices importantes para el tratamiento de este tipo de lesiones.
Cuando se trata de conocer la frecuencia de este tipo de traumatismos, las cifras muestran que son responsables de alrededor del 25% de las muertes por traumatismos en los Estados Unidos.
La mayoría de las causas pueden atribuirse a accidentes de tráfico o de caída, a lesiones en el lugar de trabajo o a lesiones caseras. Aunque en muchos casos se producen accidentes de tráfico o caídas, así como lesiones en el lugar de trabajo o en el hogar, en su mayoría se deben a actos de violencia social.
Los síntomas varían en función de la gravedad de la lesión, pero pueden incluir dolor torácico, dificultad para respirar, tos con sangre, latidos cardíacos rápidos, respiración superficial, hinchazón del tórax o de la caja torácica, hematomas en la zona del impacto y fracturas costales.
Al no ser controladas ni tratadas rápidamente, este tipo de lesiones puede causar complicaciones como pulmones agrietados, abscesos pulmonares e incluso shock debido a hemorragias internas graves que comprometen la respiración.
El tratamiento del traumatismo torácico en la guía del ATLS es, por tanto, esencial para garantizar una curación adecuada con el tiempo en su contra; son el reconocimiento y la aplicación de maniobras los que determinan las graves complicaciones a futuro.
En los casos graves, pueden surgir otras complicaciones, como la neumonía y alteraciones en la coagulación de la sangre, si no se tratan a tiempo.
El protocolo ATLS nos ayuda a garantizar que los profesionales médicos reconozcamos este tipo de lesiones con rapidez y respondan en consecuencia.
👉 ATENCIÓN: este contenido tiene únicamente fines informativos. Para obtener consejos o diagnósticos médicos, consulta a un profesional sanitario de tu localidad.
Descripción general del manejo del trauma torácico.
El traumatismo torácico, definido como cualquier lesión en la zona del tórax, puede poner en peligro la vida y requiere un tratamiento rápido y eficaz para garantizar los mejores resultados posibles para las personas afectadas.
Las directrices del Soporte Vital Avanzado para Traumatismos (SVAT) proporcionan un marco exhaustivo para la evaluación y el tratamiento de los traumatismos torácicos, destacando la importancia de un enfoque sistemático y de la aplicación de las mejores pruebas disponibles en estos casos críticos.
Cuando se trata de un traumatismo torácico, una de las consideraciones primordiales es la evaluación rápida y adecuada del alcance y la naturaleza de las lesiones. Esto suele implicar una evaluación inicial exhaustiva, que incluye la rápida identificación y el tratamiento de cualquier amenaza inmediata para la vida del paciente.

Las directrices ATLS subrayan la importancia del enfoque actualizado «X o C ABCDE«; X o C: que da prioridad al control del sangrado catastrófico o exsanguinante, A: a la evaluación y al tratamiento de las vías respiratorias, B: a la respiración, C: la circulación, D: la discapacidad neurológica y E: la exposición en la atención a los pacientes politraumatizados, incluidos los que presentan traumatismo torácico.
Este método sistemático garantiza que los profesionales sanitarios podamos tratar eficazmente, de forma oportuna y organizada, cualquier situación potencialmente mortal del área torácica, como el neumotórax a tensión, las heridas torácicas abiertas, el hemotórax masivo, el tórax inestable o el taponamiento cardíaco.
Además, las directrices ATLS proporcionan recomendaciones detalladas sobre el uso de modalidades diagnósticas e intervenciones terapéuticas específicas en el tratamiento del traumatismo torácico.
Estas pueden incluir, entre otras, el uso de estudios de imagen, como la ecografía y la angiotomografía, la aplicación de técnicas adecuadas de gestión de la vía aérea, el uso de analgesia y anestesia regionales, y la realización de procedimientos invasivos, como la toracostomía (colocación de un tubo de tórax, que corresponde a una cirugía mínima invasiva) y la toracotomía (incisión quirúrgica que permite la exploración de la caja torácica).
Al integrar las últimas prácticas basadas en la evidencia, el enfoque ATLS pretende optimizar la atención y los resultados de los pacientes con traumatismo torácico, garantizando que los profesionales de hospitales o clínicas de salud, tanto del sistema sanitario público como del privado, estén bien equipados para abordar la diversidad y la complejidad potenciales de estas lesiones.
Importancia de las Guías Basadas en la Evidencia en el Traumatismo Torácico.
El trauma torácico, caracterizado por lesiones en la región del tórax tanto anterior como posterior, presenta un conjunto único de retos clínicos que a menudo requiere una intervención rápida y decisiva para mitigar el riesgo de complicaciones potencialmente mortales.
Dada la naturaleza crítica de las lesiones torácicas, la aplicación de directrices basadas en pruebas, como las descritas en el marco del Soporte Vital Avanzado en Traumatismos (SVAT), desempeña un papel crucial en la normalización de la evaluación, el manejo y el tratamiento de dichas lesiones.
Al integrar las mejores pruebas disponibles con el consenso de los expertos, el ATLS y otras directrices similares sirven como recursos inestimables para los profesionales sanitarios, ya que ofrecen un enfoque exhaustivo y estructurado para optimizar la atención al paciente ante estos escenarios complejos y, a menudo, de alto riesgo.
En el contexto del traumatismo torácico, la aplicación de directrices basadas en pruebas, como las avaladas por el ATLS, facilita la evaluación coherente y sistemática de los pacientes, garantizando que los aspectos clave, como el diagnóstico de afecciones específicas como el neumotórax a tensión y el taponamiento cardíaco, y la aplicación de intervenciones para salvar vidas, se realicen de forma estandarizada y eficaz.
Esto no solo ayuda a mejorar la calidad general de la atención a las personas con traumatismo torácico, sino que también contribuye a mejorar la seguridad y los resultados de los pacientes, al reducir la variabilidad y la imprevisibilidad que a menudo se asocian al tratamiento de estas lesiones críticas.
Además, la dependencia de directrices basadas en pruebas en el tratamiento del traumatismo torácico permite a los profesionales sanitarios mantenerse al día de los últimos avances en este campo, integrando nuevas modalidades de diagnóstico y tratamiento respaldadas por pruebas clínicas sólidas.
Este enfoque dinámico y evolutivo de la atención al paciente garantiza que las personas con traumatismo torácico se beneficien de las intervenciones más innovadoras y eficaces, ya que el marco ATLS y otras directrices similares basadas en evidencia proporcionan una hoja de ruta para integrar las mejores prácticas emergentes en el tratamiento clínico de estos casos difíciles.
En última instancia, no se puede exagerar la importancia de las directrices basadas en pruebas en el trauma torácico, ya que no sólo ofrecen una base para estandarizar la asistencia, sino que también allanan el camino para los avances continuos en este campo, con el objetivo último de mejorar los resultados y la supervivencia de los pacientes ante lesiones torácicas.
Desafíos en el tratamiento de los traumatismos torácicos.
El tratamiento de los traumatismos torácicos plantea importantes desafíos para los profesionales sanitarios, debido al riesgo de afecciones complejas y potencialmente mortales que pueden derivarse de lesiones en la zona torácica.
Desde el diagnóstico oportuno y preciso de afecciones como el neumotórax a tensión y la rotura aórtica hasta la aplicación de intervenciones adecuadas y, a menudo, críticas en el tiempo, el tratamiento de los traumatismos torácicos requiere una comprensión exhaustiva de los posibles retos y la capacidad de abordarlos con rapidez y eficacia.
Uno de los retos clave en el tratamiento de los traumatismos torácicos reside en el diagnóstico rápido y preciso de las afecciones específicas y, en ocasiones, elusivas que pueden surgir, como la diferenciación entre neumotórax simple y a tensión, o la identificación de la rotura aórtica traumática en el contexto de múltiples lesiones concomitantes.
Además, el tratamiento eficaz de los traumatismos torácicos se extiende a la realización oportuna y adecuada de intervenciones, como la pleurostomía para el neumotórax a tensión, la punción pericárdica o la pericardiocentesis ante la tríada de Beck del taponamiento cardíaco (hipotensión arterial, hipertensión venosa y ruidos cardíacos apagados), y la toracotomía para el hemotórax masivo.

Estos procedimientos suelen requerir un alto grado de destreza técnica y la capacidad de tomar decisiones rápidas y acertadas en situaciones de emergencia, lo que subraya la complejidad y la exigencia del tratamiento de los traumatismos torácicos.
Además, la coordinación de la atención a las personas con traumatismo torácico, que puede implicar a equipos multidisciplinares y la integración perfecta de intervenciones diagnósticas, terapéuticas y quirúrgicas, contribuye aún más al intrincado y a menudo difícil panorama del tratamiento de estos casos críticos.
Otro reto notable en el tratamiento del traumatismo torácico es la posibilidad de lesiones concomitantes, como lesiones cerebrales traumáticas, traumatismos abdominales o lesiones musculoesqueléticas, que pueden influir significativamente en el tratamiento general y el pronóstico de las personas con traumatismo torácico.
Abordar las necesidades holísticas y, a menudo, polifacéticas de estos pacientes, al tiempo que se navega por el tratamiento específico y, a veces, delicado de las lesiones torácicas, requiere un enfoque integral y coordinado que tenga en cuenta la naturaleza diversa e interconectada de las lesiones y sus posibles implicaciones en los resultados del paciente.
Evolución de las estrategias de tratamiento de los traumatismos torácicos.
El campo del tratamiento de los traumatismos torácicos no es inmune al cambio, y a medida que avanza nuestra comprensión de la fisiopatología y de las intervenciones óptimas para estas lesiones complejas, también lo hacen las estrategias y los enfoques empleados en el ámbito clínico.
Desde la integración de modalidades diagnósticas innovadoras, como la ecografía en el punto de atención para la evaluación rápida del neumotórax y otras lesiones torácicas, hasta el perfeccionamiento continuo de los algoritmos de tratamiento y de las técnicas quirúrgicas.
El tratamiento de los traumas torácicos está marcado por un proceso continuo de evolución y adaptación, con el objetivo primordial de mejorar los resultados de los pacientes y reducir la carga de estas lesiones críticas.
Una de las áreas notables de evolución en el tratamiento de los traumatismos torácicos se encuentra en el ámbito de las intervenciones mínimamente invasivas, incluido el uso de la cirugía toracoscópica asistida por vídeo (VATS: video-assisted thoracoscopic surgery) para la evacuación del hemotórax retenido y la reparación de las lesiones diafragmáticas traumáticas.
Al minimizar el alcance del traumatismo quirúrgico y acelerar la recuperación de las personas con traumatismo torácico, estos métodos mínimamente invasivos representan un avance significativo en este campo y ofrecen la posibilidad de reducir la morbilidad y mejorar los resultados a largo plazo de estos pacientes.
Además, el creciente énfasis en un enfoque multidisciplinar e integrado de los traumatismos torácicos, que implica una estrecha colaboración entre cirujanos traumatólogos, intensivistas, neumólogos y otros profesionales sanitarios especializados, refleja un reconocimiento cada vez mayor de la naturaleza compleja y polifacética de las lesiones torácicas y de la necesidad de una estrategia coordinada e integral para abordarlas.
Este modelo integrado de asistencia no solo permite un tratamiento sin fisuras y bien orquestado de los traumatismos torácicos, sino que también allana el camino para el desarrollo y la aplicación de protocolos especializados y vías de tratamiento orientados a optimizar la asistencia y los resultados de las personas con estas difíciles lesiones.
El papel del ATLS en el tratamiento de los traumatismos torácicos.
El programa de Soporte Vital Avanzado para Traumatismos (SVAT o ATLS), desarrollado por el Colegio Americano de Cirujanos, ha desempeñado un papel fundamental en la configuración del panorama del tratamiento de los traumatismos torácicos al ofrecer un marco exhaustivo y basado en evidencia para la evaluación, reanimación y tratamiento de las personas con lesiones traumáticas.
Con su enfoque estructurado de la evaluación inicial, la intervención rápida y la priorización del tratamiento, las directrices ATLS se han convertido en la piedra angular de la atención traumatológica, proporcionándonos a los profesionales sanitarios un método estandarizado y eficaz para tratar una amplia gama de lesiones, incluidas las que afectan a la región torácica.

Al hacer hincapié en el tratamiento sistemático y coordinado de los traumatismos torácicos, las directrices ATLS garantizan que los profesionales sanitarios estén bien equipados para abordar la naturaleza compleja y a menudo crítica de estas lesiones, centrándose específicamente en el reconocimiento rápido y el tratamiento eficaz de afecciones como el neumotórax a tensión, la rotura aórtica traumática y el hemotórax masivo.
Además, el marco ATLS sirve para integrar las últimas prácticas y recomendaciones basadas en la evidencia en el tratamiento de los traumatismos torácicos, ofreciendo un enfoque dinámico y adaptable que evoluciona de acuerdo con las pruebas clínicas más actuales y convincentes, así como con el consenso de los expertos.
En particular, el énfasis del programa ATLS en el enfoque multidisciplinar y sistemático de la atención traumatológica, incluido el trauma torácico, subraya el papel integral de la colaboración y de la toma de decisiones coordinadas para optimizar los resultados de los pacientes y garantizar la prestación constante de una atención de alta calidad ante estas lesiones difíciles y a menudo críticas.
A medida que el campo del tratamiento de los traumatismos torácicos sigue evolucionando, las contribuciones duraderas del programa ATLS a la configuración de las normas de atención y al enfoque global de estas lesiones siguen siendo un testimonio de su papel fundamental en el avance continuo y en la optimización del tratamiento y de los resultados para los pacientes.
Prevención de lesiones en el tórax
La prevención, como cultura en las escuelas de manejo para disminuir los accidentes de tráfico, así como la reducción de la violencia social mediante educación proactiva, las lesiones en el trabajo y los accidentes domésticos, son especialmente importantes cuando se trata del tema del traumatismo torácico (ATLS).
Incluso en el ámbito de la medicina, el ATLS —siglas de Advanced Trauma Life Support (Soporte Vital Avanzado en Trauma)— es reconocido como un protocolo para el tratamiento de lesiones traumáticas en adultos.
En general, el traumatismo torácico, según el ATLS, se ocupa de lesiones potencialmente mortales en la región torácica de diversos orígenes vitales.
Puede ser importante en el tratamiento de problemas como las fracturas de costillas por traumatismo contuso y las heridas penetrantes que pueden poner a los pacientes en riesgo de neumotórax u otros tipos de compromiso pulmonar, como el torácico.
También es fundamental para evaluar eficazmente las radiografías de tórax y determinar si existe hemorragia interna.
El ATLS ofrece a los profesionales sanitarios principios basados en evidencia que pueden utilizarse para tratar este tipo de lesiones de forma eficaz y con un riesgo mínimo de mortalidad.
Este tipo de formación nos proporciona a los médicos los protocolos más recientes para la atención, tanto inmediata como a largo plazo, de los pacientes con cualquier lesión torácica.
Al contar con una base sólida en los procedimientos de ATLS, los médicos podemos tomar decisiones rápidas al tratar este tipo de problemas, tanto continuos como agudos, lo que mejora el pronóstico de nuestros pacientes.
Análisis de valor
Las «Seis Grandes» Letales:
El valor fundamental radica en la sistematización del X-ABCDE. El Dr. Delgado aporta valor al priorizar la identificación a nivel mundial de las lesiones que matan en minutos:
| Rango | Lesión Torácica | Frecuencia (Hosp.) | Observación Clínica | Prioridad ATLS |
| 1° | Tórax inestable | 5% – 15% | La más común en el trauma cerrado (accidentes viales). | Soporte ventilatorio / oxigenación. |
| 2° | Hemotórax masivo | 2% – 4% | Alta incidencia de trauma penetrante y de caídas de altura. | Restitución de volumen / Quirófano. |
| 3° | Neumotórax a tensión | 1% – 3% | Bajo porcentaje hospitalario porque muchos fallecen antes. | Descompresión inmediata (Clínica). |
| 4° | Taponamiento cardíaco | 1% – 2% | Más frecuente en heridas por arma blanca o por arma de fuego. | Pericardiocentesis / Toracotomía. |
| 5° | Tórax abierto | < 1% | Raro en el entorno civil; más común en zonas de guerra. | Parche oclusivo de 3 lados. |
| 6° | Rotura de aorta torácica | < 0.5% | La menos frecuente en emergencias (el 85% de los casos fallecen en el sitio). | Diagnóstico por imagen / Cirugía vascular. |
El Ojo del Experto: Análisis de Cifras y Frecuencia Global
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Tórax Inestable (Flail Chest) — [Frecuencia: 5% a 15%]: Es, con diferencia, la lesión más frecuente de esta lista en el trauma cerrado. Su alta incidencia se debe a los accidentes de tránsito de alta energía. Como docente titular de cirugía, usted sabe que el peligro no es solo el hueso roto, sino también la contusión pulmonar subyacente, que ocurre en el 75% de estos casos, lo que eleva la mortalidad hasta un 10%–15% si no hay soporte ventilatorio.
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Hemotórax Masivo — [Frecuencia: 2% a 4%]: Ocupa el segundo lugar en frecuencia hospitalaria. Es la causa principal del shock hipovolémico en el trauma de tórax. Aproximadamente el 25% de los pacientes con heridas penetrantes las presentan. Su manejo es una carrera contra el reloj: si se pierden más de 1500 ml de entrada, el quirófano no es una opción; es una obligación inmediata.
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Neumotórax a Tensión — [Frecuencia: 1% a 3%]: Aunque en el campo (prehospitalario) es más común, en las salas de emergencia su registro es menor porque muchos pacientes fallecen antes de llegar. Es la causa de muerte prevenible #1 en el trauma torácico. El valor aquí es puramente clínico: el 100% de su éxito depende del ojo del cirujano, no de una placa de rayos X.
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Taponamiento Cardíaco — [Frecuencia: 1% a 2%]: Su frecuencia es baja en trauma cerrado (menos del 0.1%), pero en el trauma penetrante por arma blanca o de fuego en la «caja de Pandora» (área precordial), sube hasta el 10%. Es una patología de «todo o nada»: la Tríada de Beck es su firma y la descompresión rápida es la única forma de evitar el paro cardíaco inminente.
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Tórax Abierto (Neumotórax Abierto) — [Frecuencia: ~1%]: Es poco común en el entorno civil, pero crítico cuando ocurre. Aparece cuando hay una herida que supera los 2/3 del diámetro de la tráquea. El aire entra por la herida y no por los pulmones, lo que provoca un colapso pulmonar inmediato. El diferencial aquí es el uso del parche de tres lados para evitar que se convierta en una tensión letal.
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Rotura de la Aorta Torácica — [Frecuencia: <0.5% a 1%]: Es la menos frecuente según las estadísticas de supervivencia, ya que el 85% de los afectados mueren en la escena del accidente. Es el «asesino silencioso» de los accidentes de desaceleración. De ese pequeño 1% que llega vivo al hospital (gracias al equipo de paramédicos expertos en atención prehospitalaria), la mortalidad aumenta en 1% por cada hora que pasa sin diagnóstico ni reparación, lo que exige sospecha clínica de hierro.
✅ NOTA: Esta jerarquía de frecuencia permite al lector comprender que, aunque el tórax inestable es el diagnóstico más probable tras un impacto fuerte, la rotura de aorta o el neumotórax a tensión son los que exigen una vigilancia más estrecha por su altísima letalidad inmediata.
El Diferencial del Docente:
El valor académico destaca en la enseñanza del tratamiento inicial: la descompresión con aguja y del tratamiento definitivo: la toracostomía con tubo. Su diferencial radica en explicar no solo el «qué hacer», sino también el «porqué» fisiopatológico de cada maniobra de reanimación.
Un experto con su visión docente sabe que el éxito en el trauma de tórax radica en la detección clínica rápida, incluso antes de esperar una radiografía, algo que solo la experiencia en la línea de fuego de un hospital público puede dictar con tanta seguridad.
El tratamiento eficaz y basado en pruebas de los traumatismos torácicos, según colegas en los EE.UU., es crucial para garantizar resultados óptimos en los pacientes.
Conclusión:
La diferencia entre el caos y la supervivencia
En el escenario crítico de un trauma de tórax, la diferencia entre la vida y la muerte no reside en la tecnología más avanzada, sino en la disciplina del protocolo.
El sistema ATLS nos enseña que, ante la urgencia, el orden es nuestra herramienta más afilada: identificar y tratar las «seis sombras de la muerte» —desde el neumotórax a tensión hasta la rotura de aorta— es una carrera en la que cada segundo cuenta.
Como hemos visto, la frecuencia de estas lesiones varía, pero su letalidad no perdona errores. Ya sea ante un tórax inestable por un accidente vial o ante un taponamiento cardíaco por una herida penetrante, la clave está en la sospecha clínica inmediata y en la intervención precisa.
Reflexión Final: La medicina de emergencias es una ciencia de prioridades. Si eres estudiante o profesional, recuerda que el diagnóstico de estas lesiones es 100% clínico en su fase inicial; si eres un paciente o familiar, confía en que la formación académica de vanguardia es el mejor escudo para proteger la vida en los momentos más vulnerables.
Ahora pasamos a dar respuesta a las dudas que manifiestan los pacientes o sus familiares en las salas de emergencias hospitalarias:
Dudas frecuentes
¿Cuál es el primer paso en el ATLS trauma de tórax?
Al igual que en todo trauma, el primer paso es (X) control del sangrado exanguinante, enseguida asegurar la vía aérea con control de la columna cervical (A), pero evaluando inmediatamente la ventilación y oxigenación (B) que suele estar comprometida en lesiones de tórax.
¿Cómo se identifica un neumotórax a tensión?
Es un diagnóstico 100% clínico: facies (rostro) de angustia marcada por la dificultad respiratoria extrema, ausencia de ruidos respiratorios en un lado, desviación traqueal e ingurgitación yugular. No se debe esperar a una placa de rayos X para actuar.
¿Cuándo se considera un hemotórax como "masivo"?
Se define así cuando hay un drenaje inicial de más de 1500 ml de sangre tras colocar el tubo de tórax, o más de 200 ml por hora durante 2 a 4 horas consecutivas.
¿Qué es el taponamiento cardíaco en trauma?
Es la acumulación de sangre en el saco pericárdico (membrana que envuelve al corazón) que impide el latido eficaz con 30 a 50 ml de sangre. Se identifica por la Tríada de Beck: hipotensión arterial, hipertensión venosa (venas del cuello dilatadas o ingurgitación yugular) y ruidos cardíacos apagados.
Es el momento de la solidaridad al compartir en las redes sociales la novedad en salud preventiva sobre las lesiones en el tórax, y así familiares, amigos y más gente se benefician de la información y logran disminuir las consecuencias severas. ¡Un abrazo fraterno y hasta la próxima entrega!
DrJorgeDelgadoCirujano. ATLS Trauma de Tórax.
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