Apendicitis en la antigüedad: Historia y Evolución Médica

Apendicitis En La Antigüedad

Hola, estimado internauta, y bienvenido al blog informativo sobre salud digestiva, el portal de alta especialidad quirúrgica. Explorar la historia de la apendicitis en la antigüedad es un viaje fascinante desde la incomprensión de una enfermedad mortal hasta el dominio técnico que poseemos hoy.

Antes de profundizar en cómo las grandes civilizaciones intentaron tratar lo que llamaban ‘cólico miserable’ o por qué la primera apendicectomía exitosa cambió el curso de la humanidad, te invito a soltar la tensión de tus manos y respirar con calma; la historia médica nos enseña que el conocimiento es la base de tu seguridad actual.

Bajo la dirección académica del Dr. Jorge Delgado, analizaremos las raíces de la cirugía de vanguardia. En el ámbito de los avances médicos, el tratamiento quirúrgico de la apendicitis aguda ha recorrido un largo camino. Sin embargo, esto no siempre fue así.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se conocía la apendicitis en la antigüedad?

Durante siglos, no se reconoció como una inflamación del apéndice. Se le denominaba "pasión ilíaca" o "vólvulo", y se creía que era una obstrucción insuperable del intestino. No fue hasta los dibujos anatómicos de Leonardo da Vinci en 1492 que el apéndice fue representado gráficamente por primera vez en la historia occidental.

¿Qué tratamientos se utilizaban antes de la cirugía moderna?

En la antigüedad, ante la falta de anestesia y antisepsia, los tratamientos eran paliativos y a menudo ineficaces: sangrías, aplicación de calor, aceites o rezos. La tasa de mortalidad por peritonitis era extremadamente alta, ya que no se comprendía que la solución residía en la extirpación del órgano.

¿Cuándo ocurrió la primera cirugía de apéndice registrada?

El gran hito ocurrió en 1735, cuando el cirujano francés Claudius Amyand realizó la primera apendicectomía exitosa en un niño. Sin embargo, pasaron casi 150 años más para que la cirugía de apéndice se convirtiera en el estándar de oro que conocemos hoy bajo protocolos de vanguardia.

¿Qué nos enseña la historia sobre la cirugía actual?

La evolución desde la apendicitis en la antigüedad hasta la laparoscopia de hoy demuestra que la medicina es una búsqueda constante de la mínima invasión. Lo que antes requería semanas de agonía, hoy se resuelve en minutos con tecnología de vanguardia (diagnóstico y tratamiento), garantizando tu vida y bienestar.

El blog del Dr. Delgado presenta un tema de largo recorrido en el tiempo, «escrito por personas, para personas», donde se descubre cómo se trataba esta enfermedad en el pasado; nos lleva en un viaje de entretenimiento por el tiempo, desentrañando la fascinante historia de esta condición médica, de resolución quirúrgica estándar.

Desde las antiguas civilizaciones, como la egipcia, que dejaron evidencia de la apendicitis en sus momias, hasta la naturaleza desconocida de la dolencia antes del siglo XIX, este artículo profundiza en el pasado para explorar los orígenes y los tratamientos de la apendicitis vermiforme.

Acompáñanos mientras exploramos el papel de los médicos norteamericanos que se dedicaron con pasión a la salud quirúrgica, así como a buscar las causas de la apendicitis, las consecuencias de no tratarla e incluso los remedios antiguos que se utilizaban para aliviar el dolor en el abdomen derecho, en la fosa ilíaca derecha.

Prepárate para un viaje cautivador al pasado y sé testigo de la evolución en el tratamiento de la irritación apendicular vermiforme. ¡Listo para subirse a la nave del tiempo!

Apendicitis en la antigüedad

La apendicitis es una enfermedad común a nivel global que se ha tratado durante siglos, aunque su diagnóstico y tratamiento han evolucionado considerablemente con el tiempo. La inflamación del apéndice vermiforme en la Antigüedad era muy diferente, ya que a menudo resultaba difícil de diagnosticar y la cirugía era dolorosa y primitiva.

Los antiguos griegos y romanos creían que la digestión precipitada era la causa de la apendicitis y atribuían la inflamación del apéndice a una combinación de estrés y malos hábitos dietéticos.

La única forma de tratar esta afección en aquella época era mediante una apendicectomía —una de las primeras cirugías conocidas en la actualidad—, que consistía en extirpar el apéndice inflamado del abdomen del paciente.

Este procedimiento, aunque mucho más rudimentario que el que conocemos hoy en día, era, sin embargo, muy eficaz para aliviar el dolor asociado a la apendicitis. La inflamación del apéndice sigue siendo un misterio médico incluso en la actualidad, pero en la Antigüedad su tratamiento dejaba mucho que desear.

Historia de la apendicitis:

La trayectoria de la apendicitis a lo largo del tiempo es fascinante. Desde su presencia en las momias egipcias hasta su reconocimiento como enfermedad específica en el siglo XIX, nuestra comprensión y manejo de la apendicitis han avanzado significativamente.

Antes de mediados del siglo XIX, las personas no sabían nada sobre la apendicitis y la comunidad médica de entonces la denominaba tiflitis y peritiflitis.

Pasaron algunas décadas para que el tratamiento quirúrgico de la apendicitis aguda fuera reconocido y se convirtiera en rutina en Europa. Gracias a las contribuciones de tres médicos norteamericanos, el diagnóstico y la comprensión de la apendicitis experimentaron un gran avance.

Este artículo tiene como objetivo honrar a todos ellos al reconocer la historia de la apendicitis, explorar cómo se trataba esta condición médica en el pasado y los hitos que han dado forma a nuestro conocimiento actual.

La evidencia de la apendicitis en las momias egipcias demuestra que esta dolencia ha afectado a los seres humanos desde tiempos antiguos. Pero no fue hasta mediados del siglo XIX cuando la apendicitis comenzó a ser identificada como un problema médico específico.

Antes de este descubrimiento revolucionario, los síntomas de la apendicitis se atribuían con frecuencia a otras enfermedades, lo que se traducía en diagnósticos erróneos y tratamientos insuficientes.

La comprensión de la importancia de la intervención temprana y la introducción de técnicas quirúrgicas en el manejo de la apendicitis aguda revolucionaron el tratamiento de esta condición.

Comprender la historia de la apendicitis nos brinda un valioso reconocimiento de los avances realizados en el campo de la medicina y del esfuerzo continuo de las personas por mejorar el diagnóstico y los tratamientos, así como por mantener una actitud proactiva ante esta enfermedad potencialmente mortal.

Tratamientos para la apendicitis antes del siglo XIX

Los tratamientos para la apendicitis antes del siglo XIX eran, en gran medida, inadecuados e ineficaces. En tiempos antiguos, cuando aún no se comprendía la condición, quienes padecían apendicitis a menudo buscaban alivio mediante diversos remedios y rituales.

Estos incluían soluciones a base de hierbas, sangrías e incluso la colocación de piedras calientes en el abdomen. Sin embargo, al no tener una comprensión adecuada de la causa de la apendicitis, estos remedios rara vez proporcionaban alivio tangible ni cura.

Durante la Edad Media europea, el manejo de la apendicitis se mantuvo primitivo y, en su mayoría, ineficaz. Por lo general, se diagnosticaba erróneamente la enfermedad como otra dolencia abdominal, lo que derivaba en un tratamiento inadecuado.

Algunos médicos creían que los laxantes y los enemas podrían ayudar a aliviar los síntomas de la apendicitis, pero estas medidas no abordaban la inflamación ni la infección subyacentes en el apéndice.

Cuando el apéndice se necrosaba, a veces los médicos recurrían a la cirugía, pero los resultados eran frecuentemente desfavorables debido a la falta de conocimiento y de recursos anestésicos e instrumentos adecuados disponibles en ese momento.

Con el avance del conocimiento médico y de las técnicas quirúrgicas durante el Renacimiento, comenzó a desarrollarse el tratamiento de la apendicitis. Sin embargo, no fue hasta el siglo XVIII cuando los médicos comenzaron a comprender la importancia de la intervención quirúrgica en esta condición.

Cirujanos como Jean-Louis Petit y Pierre-Joseph Desault introdujeron enfoques más sistemáticos para tratar la apendicitis, abogando por la extirpación del apéndice inflamado.

Aunque primitivos en comparación con los estándares actuales, estos pioneros en el tratamiento quirúrgico sentaron las bases de la apendicectomía moderna y marcaron un avance significativo en el manejo de la irritación aguda apendicular vermiforme antes del siglo XIX.

Papel de los médicos norteamericanos en el diagnóstico de la apendicitis

Los colegas médicos norteamericanos desempeñaron un papel fundamental en el avance de la comprensión y el diagnóstico de la apendicitis. Con dedicación y experiencia, contribuyeron significativamente al conocimiento de esta enfermedad en el ámbito médico y sentaron las bases para una inspección médica adecuada y un tratamiento preciso.

Mediante el análisis de múltiples casos y el intercambio de resultados, estos médicos identificaron los síntomas asociados a la apendicitis y establecieron criterios diagnósticos, lo que permitió una detección temprana e intervenciones oportunas frente a esta afección.

La apendicitis ha sido un misterio médico desde la antigüedad, y los tres médicos estadounidenses Reginald Fitz, Charles McBurney y Maurice Howe Richardson desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo del diagnóstico y el tratamiento de esta afección.

Fitz fue el primero en describir la apendicitis como una dolencia abdominal específica en 1886, mientras que el seminal artículo de McBurney de 1889 «Apendicitis: Una nueva forma de peritonitis» sentó gran parte de lo que hoy se sabe sobre la patología y los síntomas de la apendicitis.

Richardson perfeccionó las técnicas quirúrgicas para tratar esta enfermedad en su obra de 1894 «El tratamiento quirúrgico de la apendicitis». En conjunto, sus contribuciones revolucionaron nuestra comprensión de esta enfermedad común pero grave.

Un avance importante realizado por los médicos norteamericanos fue el desarrollo de pruebas para diferenciar la apendicitis de otras dolencias abdominales con signos similares.

Después de una extensa investigación y ensayos, idearon varias pruebas, como la prueba de sensibilidad en el punto de McBurney, en honor a su investigador y cirujano, que consiste en aplicar presión manual en un punto preciso del abdomen inferior derecho.

Esto, junto con la experiencia de los médicos, permitió una identificación precisa de los casos de apendicitis, lo que se tradujo en un tratamiento adecuado y mejores resultados para los pacientes.

A su vez, los médicos norteamericanos se esforzaron por crear conciencia sobre los signos y síntomas del apéndice. Implementaron campañas educativas, publicaron artículos y dieron conferencias al personal de salud y al público en general (ahora con la visión y la misión digitales de este, su blog).

Al difundir el conocimiento sobre la apendicitis, estos médicos se aseguraron de que más personas reconocieran la importancia de buscar atención médica de manera temprana y oportuna.

Esta mayor conciencia llevó a diagnósticos más precoces, reduciendo el tiempo en reconocer las molestias de la irritación apendicular, así se logra la probabilidad de disminuir las complicaciones y mejorando el pronóstico para aquellos con apendicitis.

Además, los médicos norteamericanos colaboraron con sus pares internacionales para establecer pautas estandarizadas para el diagnóstico de la apendicitis. Participaron en conferencias, compartieron sus investigaciones y mantuvieron discusiones para perfeccionar los criterios diagnósticos.

Esta colaboración entre médicos de diversas regiones y con antecedentes creó un método unificado para analizar la apendicitis, garantizando uniformidad en la comprensión y el manejo de esta condición en la comunidad médica. A través de sus esfuerzos conjuntos, los médicos norteamericanos elevaron los estándares del diagnóstico de la apendicitis en todo el mundo.

Siguiendo el ejemplo de difusión de los médicos norteamericanos, el equipo editorial del blog informativo del Dr. Jorge Delgado Cirujano se encuentra en constante actitud de innovación para obtener las herramientas digitales más desarrolladas que nos permitan aplicarlas, llegar a más gente a nivel global y contribuir a que Usted sea el protagonista en el cuidado nutricional y, además, a mejorar la salud digestiva de nuestros fieles lectores.

Comprender las causas de la apendicitis

Obtener una interpretación integral de las causas de la apendicitis es fundamental para tratar eficazmente esta dolencia. El apéndice suele obstruirse, lo que provoca irritación e infección.

Sin embargo, las causas concretas de esta obstrucción aún no se conocen por completo. Algunas teorías sugieren que la obstrucción podría deberse a heces endurecidas, sustancias extrañas o incluso a ganglios linfáticos agrandados.

Otra causa posible es la acumulación de moco por hipersecreción, como medida de defensa frente a infecciones intestinales, lo que puede provocar un bloqueo. Los científicos continúan investigando los componentes subyacentes que contribuyen a la aparición de la apendicitis, con la esperanza de mejorar el diagnóstico y las estrategias de prevención.

Hipótesis estructural y de posición

Una teoría sobre las causas de la apendicitis se relaciona con la estructura y la ubicación del apéndice. El apéndice es un órgano diminuto en forma de dedo que se encuentra en la parte inferior derecha del abdomen, unido al ciego, una parte del intestino grueso. Su posición lo hace vulnerable a obstrucciones, así como a infecciones bacterianas.

Sin embargo, la justificación precisa de por qué se producen estas obstrucciones aún no se comprende por completo. Los investigadores también están explorando el papel de la herencia en la aparición de la apendicitis, ya que podría haber un componente hereditario en esta condición.

Al comprender los diversos factores que contribuyen al inicio de la irritación apendicular vermiforme, los profesionales médicos de los hospitales o clínicas del sistema sanitario público o privado, según su ubicación geográfica, pueden maximizar su capacidad para diagnosticar y tratar esta condición.

Factores de riesgo identificados

Aunque las causas exactas de la apendicitis aún se investigan, es importante tener en cuenta que se han identificado algunos factores de riesgo. Por ejemplo, aquellos con antecedentes familiares de apendicitis pueden tener un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad ellos mismos. La edad es otro factor, ya que la apendicitis es más común en personas de entre 10 y 30 años.

Además, una dieta pobre en fibra y rica en alimentos procesados podría contribuir a la aparición de la apendicitis. Al examinar estos factores de riesgo y comprender mejor las causas, los profesionales médicos pueden esforzarse por prevenir la apendicitis y mejorar los resultados generales del paciente.

Efectos de la apendicitis no tratada

La apendicitis no tratada puede causar graves estragos en la salud y el bienestar de una persona. Si no se busca una atención médica rápida y oportuna, el apéndice inflamado puede reventarse, liberando bacterias y otros contenidos en la cavidad abdominal, lo que provoca una afección fatal conocida como peritonitis.

Los síntomas de esta condición incluyen dolor abdominal intenso, fiebre, náuseas y vómitos. Si no se recibe atención temprana y oportuna, la peritonitis puede progresar rápidamente a una infección mortal del torrente sanguíneo, conocida como sepsis.

No reconocer ni tratar la apendicitis puede ser peligroso. A medida que la inflamación se intensifica, la presión aumenta dentro del órgano, como la multiplicación bacteriana dificulta el flujo sanguíneo y causa la muerte del tejido, o necrosis.

Este tejido necrótico puede contribuir aún más a la propagación de la infección y la formación de abscesos. En casos extremos, la infección puede extenderse a otros órganos, como el hígado o los pulmones. Por lo tanto, es esencial intervenir a tiempo para evitar los efectos adversos de la apendicitis no tratada.

Además de las repercusiones inmediatas, puede haber efectos a largo plazo de la apendicitis no tratada. Aunque el episodio original desaparece sin tratamiento, la causa subyacente de la apendicitis, como una obstrucción, puede persistir.

Esto aumenta la probabilidad de futuros episodios de apendicitis, cada uno potencialmente más grave que el anterior. Además, la apendicitis no tratada puede llevar a la formación de adherencias, que son bandas de tejido cicatricial que pueden causar dolor abdominal crónico y, posiblemente, obstrucciones intestinales y distensión abdominal.

En última instancia, las consecuencias de la apendicitis no tratada pueden ser amplias y devastadoras. La intervención y el tratamiento tempranos son fundamentales para evitar los efectos devastadores de la enfermedad no tratada a tiempo.

Desde la formación de adherencias hasta el riesgo de sepsis mortal, queda claro que reconocer y tratar oportunamente la apendicitis es clave para proteger la salud y el bienestar de una persona.

Tratamientos antiguos para la apendicitis

La apendicitis en hombres es una afección antigua que ha desconcertado a la humanidad durante mucho tiempo. En ausencia de conocimientos médicos modernos, muchas culturas antiguas recurrieron a la superstición y la tradición para intentar curar la enfermedad.

Se emplearon tratamientos no convencionales como remedios a base de hierbas, cataplasmas, incantaciones y sangrías, con poco o ningún éxito. Afortunadamente, el descubrimiento de tratamientos más eficaces en siglos posteriores revolucionó el manejo de la apendicitis.

Desde médicos antiguos de Grecia y Roma que administraban remedios a base de hierbas y enemas hasta la extirpación quirúrgica moderna del apéndice, el campo médico ha recorrido un largo camino en el tratamiento de esta dolorosa condición.

A medida que aumentaban el conocimiento y la comprensión de la apendicitis, también aumentaba la eficacia de los tratamientos, lo que se traducía en una mejoría en los resultados de los pacientes. Con la ayuda de Scielo Analytics, los médicos ahora podemos diagnosticar y tratar la apendicitis con precisión mediante una apendicectomía, con una alta tasa de éxito.

NOTA IMPORTANTE: este contenido es de carácter exclusivamente informativo. Para obtener consejos o diagnósticos médicos, consulta a un profesional sanitario de tu localidad.

Tratamientos modernos para la apendicitis

Los tratamientos para la apendicitis han experimentado avances significativos en los últimos años. Ahora se pueden administrar medicamentos para retrasar y controlar los efectos de la enfermedad, brindando un alivio temporal hasta que un paciente pueda llegar a uno de los hospitales o servicios de atención médica y someterse a una apendicectomía.

Esto es especialmente beneficioso en áreas con acceso limitado a la atención médica. Sin embargo, se ha demostrado que los antibióticos NO pueden curar por completo la apendicitis y que la cirugía sigue siendo el tratamiento estándar.

En Buenos Aires, New York, Londres, Tokio, Quito, Cuenca y Roma, como en otras ciudades del mundo, se cuenta con instalaciones especializadas que aplican técnicas quirúrgicas de vanguardia en apendicectomías, garantizando procedimientos seguros y eficaces.

La apendicectomía laparoscópica se ha convertido en un método preferido por su mínima invasividad. Se realizan pequeñas incisiones en lugar de un corte abdominal grande, lo que reduce las cicatrices, disminuye el dolor postoperatorio y acelera la recuperación. Esta técnica ha sido adoptada debido a sus notables ventajas.

Apendicitis En La Antigüedad

La investigación también ha demostrado que no hay diferencias en las tasas de infección y de complicaciones a largo plazo entre la apendicectomía laparoscópica mínima invasiva  y la cirugía abierta tradicional.

Si alguien presenta molestias de apendicitis, es esencial buscar atención médica en su localidad de inmediato para mejorar los resultados y reducir el riesgo de complicaciones serias o fatales.

Diagnóstico de la apendicitis

El diagnóstico preciso de la apendicitis es fundamental para garantizar un tratamiento oportuno y eficaz. La detección temprana de la enfermedad es crucial para evitar complicaciones y prevenir la fatal peritonitis.

Los médicos utilizamos una combinación de evaluación clínica completa seguida de un examen físico abdominal exhaustivo, pruebas de laboratorio y estudios de imágenes para confirmar la presencia de apendicitis.

Se evalúa la historia médica, incluidos signos como el dolor abdominal, las náuseas y la fiebre. Se utilizan técnicas de examen físico, como la prueba de sensibilidad al rebote o de Blumberg positivo y el signo de Rovsing, para evaluar la intensidad de la inflamación.

Además, los análisis de sangre, como el hemograma completo y los niveles de proteína C reactiva, pueden proporcionar pruebas corroborativas de una inflamación en la cavidad abdominal.

Apendicitis En La Antigüedad

Por último, las técnicas de imagen, como la ecosonografía o las tomografías computarizadas (TC), ayudan a visualizar el apéndice y confirmar el diagnóstico. Por lo tanto, el diagnóstico de la apendicitis requiere un enfoque integral que combine la evaluación clínica, los hallazgos de laboratorio y los estudios de imagen.

En el pasado, diagnosticar correctamente la apendicitis era una tarea ardua debido a la escasa experiencia médica y a las limitadas herramientas diagnósticas. Los médicos dependían en gran medida del examen clínico y de la historia clínica del paciente para establecer un diagnóstico. Desafortunadamente, sin el respaldo de técnicas avanzadas de imagen, los errores de diagnóstico no eran infrecuentes.

En algunos casos, era necesaria una laparotomía exploratoria, un procedimiento quirúrgico, para confirmar la presencia de apendicitis. Hoy en día, los avances médicos han mejorado sustancialmente la precisión del diagnóstico de la apendicitis.

Apendicitis En La Antigüedad

Gracias a la disponibilidad de tecnologías de imagen, los médicos pueden identificar con mayor confianza los apéndices inflamados y tomar decisiones informadas sobre las opciones de tratamiento.

La introducción de criterios de diagnóstico y protocolos estandarizados ha mejorado aún más la precisión, lo que permite una intervención rápida y reduce el riesgo de complicaciones.

El diagnóstico de la apendicitis requiere un alto grado de sospecha, especialmente en pacientes con presentaciones atípicas. En algunos casos, los síntomas pueden imitar otras condiciones, como la gastroenteritis, las infecciones del tracto urinario o los problemas ginecológicos. Por lo tanto, la capacidad de diferenciar la apendicitis de enfermedades similares es indispensable.

Los médicos deben mantenerse alerta y considerar la apendicitis como diagnóstico posible, especialmente en pacientes de 10 a 30 años con dolor abdominal en el cuadrante inferior derecho.

La identificación y el diagnóstico oportunos permiten una intervención rápida y mejoran los resultados del paciente. Gracias a los avances «escritos por personas, para personas» en el conocimiento médico y en las prácticas de valoración, el diagnóstico de la apendicitis se ha vuelto más preciso y eficiente, lo que se traduce en una mejor atención al paciente.

Análisis de valor

Contexto Evolutivo:

El valor fundamental es la valoración del progreso. El Dr. Delgado aporta valor al explicar que la seguridad del paciente moderno se debe a siglos de observación y al perfeccionamiento de las técnicas diagnósticas y quirúrgicas.

Visión de Docente:

El diferencial radica en la formación. Como especialista y docente universitario, el Dr. Delgado enseña que conocer el pasado de la apendicitis en la antigüedad es vital para que el cirujano valore la precisión y la tecnología de vanguardia que utiliza en cada intervención.

Conclusión

Para finalizar, lo prioritario: explorar la historia y los tratamientos de la apendicitis ha arrojado luz sobre los avances significativos en el campo médico. Desde los remedios antiguos hasta los procedimientos quirúrgicos modernos, la evolución en el diagnóstico y el tratamiento de esta condición ha mejorado en gran medida el pronóstico de los pacientes.

Sin embargo, no se deben subestimar los peligros de la apendicitis no tratada, ya que puede derivar en complicaciones graves e incluso en la muerte. Comprender las causas y los síntomas de la apendicitis, junto con buscar atención médica en tu localidad de forma oportuna, es crucial para reducir la morbilidad y mortalidad asociadas con esta condición.

Con las investigaciones en curso y los avances en distintas latitudes de nuestro planeta Tierra, se espera que el futuro traiga tratamientos aún más efectivos y menos invasivos para la apendicitis.

Ahora es el momento de compartir la información preventiva sobre la irritación apendicular vermiforme en las redes sociales, para que más gente se beneficie y evite consecuencias fatales. Además, gracias por dejar el comentario en vuestro blog. ¡Nos encontramos en la próxima entrega!

DrJorgeDelgadoCirujano. Apendicitis En La Antigüedad.

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